Algunos hogares son nata montada,

humo fatuo sobre un rescoldo,

cuevas de diamante que acaban quebrando

sobre una almohada.

Hay momentos en tu invierno para arroparse y meditar,

en tu trono de hielo despachas audiencias, nadie te espera

Habrá días de lluvia arpegiando en una pena;

habrá rasos a tu espalda modulando con tu sombra.

Cuatro notas, te despiertan,

ponte en pie, raya el sol tu persiana.

Respira aire, fuera tu máscara.

Cuatro notas, te despiertan,

ponte en pie, ¿Qué música te llama?

Marchita el óxido, flor de tu lágrima.

Como dice el refrán, mi hogar está en mis zapatos

Todo está eternamente en tránsito

No hay radar que al final no señale siempre la muerte

Hay esferas sin agujas para grabar el tiempo

Como un fósil varado en tu sueño calizo vives la espera

Habrá días de lluvia arpegiando en una pena

Habrá rasos a tu espalda modulando con tu sombra.

Cuatro notas … te despiertan.